lunes, agosto 31, 2009

Él y su mirada otra vez ...

- Déjame ayudarte, dijo sonriendo.
- No gracias, ella se sonrojo.
- Ándale voltéate.
Se volteo y recogió su cabello sin saber porque, mientras el rozaba con sus manos su cuello y le abrochaba el collar que se le había caído.
- Gracias, esta vez sonrío ella.
Se sentaron bajo la sombra y aún hacía mucho calor. Él comenzó a hablar de lo que había hecho en el día pero ella no escuchaba, solo se hundía en sus ojos, en sus ojos cafés tan oscuros y brillantes que le robaban la felicidad.
-¿No te ha pasado antes?
- A sí, claro, despertó después de haber estado hipnotizada un rato y le contestó como si hubiera entendido lo que decía. Miro su reloj y era hora de que se marchara.
-Ya me tengo que ir, dijo con una mueca en la boca.
- Bueno no te preocupe nos vemos mañana ¿no?
- ¡Sí!, respondio con entusiasmo mientras se paraba.
Él también se paró y le dio un abrazo tan afectuoso y dulce como siempre.
Ella caminaba con un sentimiento que no había tenido desde hace tiempo atrás, caminaba en un estado mental en el que sus problemas eran mínimos y se sentía liberada. Al mismo tiempo sus ojos atrapaban su memoria y suspiraba cada vez que los recordaba.